11/12/2012 -
5' 30" - 1447 Visitas A partir de febrero se emitirá un espacio desde Buenos Aires para todo el país Por una decisión de RTA, LT14 y LT11 no tendrán más programación local en el horario central de la mañana
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| La determinación afecta a unas 48 amisoras de todo el país. |
Trabajadores de LT14 y la Intersindical Radial se declararon en estado de alerta y asamblea permanente debido a una determinación del Radio y Televisión Argentina (RTA). Según se informó, la entidad dispuso retransmitir en horarios centrales de LT14 Radio General Urquiza y LT11 Radio General Francisco Ramírez, además de otras 46 emisoras de todo el país, programas producidos y emitidos desde Radio Nacional Buenos Aires. “Desde todo punto de vista, los trabajadores consideramos a esta decisión como un avasallamiento de la identidad de la radio, del trabajo profesional de sus empleados y de la posibilidad de nuestras comunidades de Entre Ríos y Santa Fe de escuchar y ser parte de una programación local, con temas que interesan a nuestra sociedad”, indicaron en un comunicado de prensa.
En la misma nota, los empleados de las radios recordaron que “tal decisión constituye una flagrante violación del espíritu de la Ley 26.522 de Servicios de Comunicación Audiovisual, cuyo texto promueve y protege la producción local de contenidos y la descentralización de la información”.
Determinación
Según publicó La Nación, el gobierno nacional ordenó levantar del horario central la programación local de 48 emisoras AM pertenecientes a Radio y Televisión Argentina (RTA), la empresa que controla Canal 7 y Radio Nacional, y reemplazarla por el programa de Luciano Galende.
Desde el 4 de febrero, esas radios deberán transmitir en prime time (de 9 a 12) el programa Mañana Más, de Luciano Galende, también conductor del espacio oficialista 678 en Canal 7. Hasta que fue designada como Defensora de la Audiencia -cargo creado por la ley de medios- también conducía ese espacio la periodista Cynthia Ottaviano. El cambio alcanza a las 40 radios nacionales que hay en capitales de provincia y zonas de frontera, y a otras ocho emisoras comerciales del Estado que a partir de la ley de medios pasaron a la órbita de RTA. Esas emisoras -de fuerte arraigo regional en sus respectivas zonas de cobertura- sólo tendrán programación local de 7 a 9 por la mañana.
La decisión de Radio Nacional, dirigida por la ex periodista del diario Clarín María Seoane, choca contra dos de las principales promesas de la ley de servicios de comunicación audiovisual: la pluralidad de voces y la federalización de la producción de contenidos. Además, generó gran malestar en las provincias, donde esas emisoras cumplen un papel clave en materia de comunicación y servicios.
En un año electoral, la idea de RTA es transmitir a todo el país el programa de Galende, del que también participan los periodistas Hernán Brienza y Carlos Ulanovsky. La ley de medios permite al Estado armar cadenas que lleguen al 100 por ciento de los habitantes del país pero para los medios privados limita esa cobertura al 35 por ciento de la población.
En las radios comerciales, que hasta ahora se manejaron con mayor autonomía, el reclamo ya se hace sentir en el aire: los trabajadores leen un comunicado en el que denuncian la situación. Ese es el panorama en LT11, de Concepción del Uruguay, y LT18, de Paraná (Entre Ríos); LT12 de Pasos de los Libres (Corrientes); LV19, de Malargüe, LV4, de San Rafael, y LV8, de Mendoza (las tres en la provincia de Mendoza); LU4 de Comodoro Rivadavia (Chubut); y LU23, de El Calafate (Santa Cruz).
Conocida la decisión del gobierno central, periodistas, técnicos y administrativos de esas radios se declararon en estado de alerta y comenzaron un plan de lucha que incluye la lectura al aire en los horarios todavía disponibles de un comunicado en el que denuncian la situación y expresan su preocupación por el futuro de sus puestos de trabajo.
“Acá hay una contradicción entre el espíritu de la ley y lo que se está haciendo, que es sacar la programación propia. En lo personal, yo fui uno de los defensores de la ley de medios pero en los artículos 121, 122 y 123, que se refieren a las radios de RTA, hay una trampa: allí se habla de 60 por ciento de programación propia, pero no aclara que debe ser local. Ahí está la trampa de la letra chica que va contra el federalismo, lo local, la elaboración y producción propia”, explicó Juan Manuel Pralong, delegado de la Sociedad Argentina de Locutores (SAL) en LT 11, donde trabajan 60 personas. Para analizar los pasos a seguir se reunirá hoy en Buenos Aires la Intersindical Radial compuesta por el SAL, la Asociación Argentina de Trabajadores de las Comunicaciones (Aatrac) -que agrupa a los operadores técnicos-, y el Sindicato Único de Trabajadores del Espectáculo Público (Sutep) -que representa a los administrativos de las radios-.
Altamente deficitarias, las emisoras comerciales del Estado -algunas de las cuales fueron fundadas por el prócer de la radiodifusión argentina Jaime Yankelevich- se mantuvieron hasta ahora con la venta de espacios publicitarios y fueron relativamente autónomas con un vínculo formal con la extinta Secretaría de Medios de la presidencia. Desde que pasaron a formar parte de RTA, los sueldos son pagados directamente por el Estado mientras que los costos operativos (energía, servicios, alquiler de edificios) son cubiertos por la comercialización de publicidad. Sin embargo, perdieron completamente su autonomía.
Paraná
El periodista de LT14, Cristian Bello, informó al programa A quien corresponda (Radio De la Plaza), que “no hubo comunicación oficial al respecto, a pesar de que esto nos afecta directamente”.
Calificó a la situación como “terrible”, ya que indicó que “no sólo me afectaría a mí, sino también para los trabajadores en general y a la población que usa la radio para dar a conocer diferentes cuestiones”.
“Creo que el día que pase algo en la ciudad, no se va a poder comunicar porque Luciano Galende no va a poder hacer nada desde Buenos Aires. Es medio torpe esta decisión, por ahí podría servir en otras emisoras que no tienen ni los recursos ni los empleados necesarios para hacer programación propia, pero en el caso de LT14 no sirve”.
“Sé que una idea es que Galende recorra el país visitando las distintas localidades como una forma de conocer las diferentes realidades de las provincias, pero evidentemente no va a ser lo mismo que tener una programación local. Me parece que esta decisión no tiene nada que ver con el espíritu que la Ley de Medios promueve”, opinó.
“Los trabajadores en general ven esto como una terrible defraudación. Desde la Nación se cree que es algo beneficioso para los medios del interior, pero cuando se presentan situaciones como esta presenta una importante contradicción en la Ley de Medios”, remarcó y añadió que es “optimista” y espera que “pronto se reflexione y se solucione todo”.
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