Bienvenidos a Semanario Analisis Digital
puntos
16/06/2011 -  tiempo  6' 54" - 3777 Visitas Un recorrido por la historia del “Decano” paranaense El Club Atlético Paraná cumplió 104 años de existencia y está de festejos
Click para Ampliar
Los hinchas del Decano están de celebración.
El Club Atlético Paraná cumplió 104 años de existencia. Es una de las entidades de la capital provincial que superó la barrera del centenario de vida, un registro privilegiado que solo alcanzaron el Club Estudiantes, el Club Talleres y hace pocos días Belgrano. Los comienzos de la entidad de barrio San Martín se remontan a junio de 1907, allí varios jóvenes amantes del fútbol se reunieron en una de las aulas de la Escuela Sarmiento y decidieron fundar un club, al que en un principio denominaron Paraná Foot Ball Club, nombre que con el paso del tiempo, como es de conocimiento público, se modificó. En ese lapso se cansó de ganar torneos de la Liga Paranaense de Fútbol (posee 22 títulos, ocho en la última década) y tuvo su década de ensueño, fue en la de 1970 donde estuvo cerca de llegar al Torneo Nacional en cuatro ocasiones. Después de muchos años de letargo, hoy el Club Atlético Paraná transita un momento en el cual busca reverdecer laureles, el año pasado logró el retorno al Torneo Argentino B, ahora sueña con más. Los comienzos del club Paraná se remontan a junio de 1907. Varios jóvenes amantes del fútbol se reunieron un día en una de las aulas de la Escuela Sarmiento. Allí decidieron fundar un club, al que posteriormente llamaron Paraná Foot Ball Club, nombre que con el paso del tiempo se modificó: Club Atlético Paraná.

Su primer presidente fue Alejandro Prieto y el nombre de la entidad fue propuesto por Manuel Santos. Además del citado, la nómina de los fundadores incluye a Pedro Mutio, Alejandro Prieto, Vicente Onaindia, Juan Monti, Cayetano Blanda, Godofredo Arigós, Ernesto Arengo, Carlos Luján, Aníbal Vásquez, Benito Turre, J. Antonio Mutio y Miguel Arigós.

Un texto de la época se refiere justamente a este momento sublime: “La historia dice que una tarde de junio un grupo de empleados de comercio que habían merecido la atención de un equipo de jugadores ingleses que vivían en la ciudad, se juntaron en un banco de la Plaza de Mayo y le dieron forma a la idea que plasmarían tiempo después. De las manos de Mariana Etcheverry y sus hijas surgieron las primeras camisetas rojas y blancas, que la primera asamblea se realizó en un aula de la Escuela Sarmiento, previa reunión días antes en la casa de don Lucio Arengo”.

Si de representación se trata, bien vale aclarar el porqué de los colores rojo y blanco con el cual se identifica a esta institución. La historia remarca que en un encuentro de camaradería se discutían justamente los colores que debería utilizar el club en su camiseta de fútbol.

Fue cuando un movimiento “inoportuno” terminó derramando una copa de vino en un mantel blanco. Allí se formaron extrañamente rayas rojas (del vino) y blancas (del mantel). Paso seguido se sugirieron esos colores, que rápidamente fueron aceptados y que desde un primer momento se mantuvo inalterable.

Futbolísticamente los pasos iniciales se originaron justo donde actualmente se denomina Las 5 Esquinas. Allí estuvo emplazado el primer campo de deportes del club, propiedad del Municipio. La cancha estaba justo en lo que hoy vendría ser las actuales calles Gualeguaychú, Alsina, Alem y Avenida Ramírez.

El fútbol se practicó allí hasta 1935. El progreso de la ciudad determinó su salida de ese sector para posteriormente ejercer su traslado al actual reducto del barrio San Martín, en calle Ruperto Pérez.

El primer partido que disputó esta institución fue ocho días después de su fundación. El debut fue en cancha del Ferrocarril ante Estudiantes del Colegio Nacional. El match concluyó 2 a 2. Casi una semana después Paraná jugó su segundo partido y allí alcanzó su primera victoria: fue 3 a 0.

La alegría mayor recién llegó en 1913. En aquel año los muchachos que fundaron el club lograron el primer título, al quedarse con la Copa Pro Vencedores. Habías dos gambeteadores que hicieron de las suyas: Pedro Mutio y Lucio Cuadra. Posteriormente hubo otros festejos, como la Copa Ernesto Montiel de 1917, la Copa Gath y Chaves de 1924, el trofeo tucumano del mismo año.

Tiempo después llegaría uno de los episodios más renombrados en Atlético Paraná. Ocurrió en la vieja cancha. En 1932 Paraná se dio el gran gusto de derrotar 3 a 2 a Estudiantes de La Plata, aquel formidable conjunto que contaba con una delantera exquisita: Miguel Ángel Lauri, Manuel Ferreira, Alberto Zozaya, Alejandro Scopelli y Enrique Guaita. A esta muy buena delantera se la conocía como Los Profesores, siendo ésta una de las más importantes del fútbol de nuestro país.

Un golpe fuerte

Así como las alegrías fueron inmensas, las tristezas y la preocupación también lo fueron. Tras quedarse sin la cancha de Las 5 Esquinas, el club debió ambular de 1935 a 1940 al no contar con una estructura para llevar a cabo sus actividades.

El progreso de la ciudad exigía la ampliación y continuidad de la avenida Echagüe, lo que generaría una importante expansión en un lugar muy importante de la capital provincial. Ante ello se determinó abrir una calle en pleno terreno donde estaba la cancha de fútbol para dar continuidad a una importante arteria.

Según narran distintas crónicas fue el intendente Bertozzi quien ubicó a Atlético Paraná en su actual predio de calle Ruperto Pérez. Por aquellos tiempos se le otorgó al club un terreno prácticamente descampado, aledaño al Jockey Club. Era todo muy precario, solo existía una vieja construcción que oficiaba de vestuario y cantina.

Ante ello, los dirigentes de turno coincidieron que se debía comprar el terreno. Dada a conocer la iniciativa, en menos de 24 horas, y con un gran aporte económico de Pedro Mutio, la operación se concretó y Atlético Paraná contó con su propio predio. A partir de allí comenzaron distintas obras, las que hoy son realidad.

Uno de los desafíos más grandes fue la construcción del estadio. Bajo la presidencia de Alejandro D’Angelo se levantaron las primeras tribunas, vestuarios, secretaría y otras dependencias. Otros tramos de tribunas se construyeron en la gestión del doctor Jozami, obras que incluyó la cancha de básquet.

Así, y con la colaboración de innumerable socios, Paraná tiempo después pudo concretar otro de los tantos sueños. Para rescatar es que el estadio, denominado Pedro Mutio, se edificó sin recibir subsidio alguno. Se concreto con el dinero proveniente de donaciones, ferias de platos, asados con cuero y festivales.

Fútbol, la misma pasión de siempre

Atlético Paraná, conocido como el Decano del fútbol local, marca con fuego sagrado la historia de esta actividad en nuestra ciudad. En total, desde que participa de los torneos de la Liga Paranaense, cosechó 22 títulos, ocho de ellos en la última década. Representó a la LPF en Torneos Nacionales, del Interior y Argentino B.

En los campeonatos del fútbol doméstico se dio el gusto de dar la vuelta olímpica en el año 1949, 1951, 1956, 1961, 1962, 1963, 1971, 1973, 1975, 1976, 1978, 1979, 1980, 1983, 1993, 1999, 2000, 2002, 2003, 2004, 2005 y 2008.

A estas consagraciones hay que agregarle las de 1910 (Copa del Centenario), 1918 (Copa Ernesto Montiel), 1924 (Copa Gath y Cháves), 1931 (Copa Federación Paranaense), 1945 (Copa LT 14), 1945 (Copa Pancho Uranga), 1947 (Copa Olavarría) y 1949 (Campeón Ascenso Liga Paranaense).

Entre tantos muy buenos planteles y grandes jugadores, muchos no se pueden olvidar de los futbolistas que dejaron sus huellas imborrables, tal es el caso de Edgard José Lenardón, Amadeo Gándola, Alejandro D’Angelo, Augusto Mildenberg, Guillermo Rosembrock, Ángel Sosa, Alberto Pulga Ríos, Alejo Clariá y Roberto Fabián Ayala, entre tantos otros.

Estos jugadores fueron integrantes de equipos que también pisaron fuerte y colaboraron para engrandecer los colores del club. Bien se recuerda las grandes campañas de la década de 1970, calificada por expertos como la de oro. No solamente marcaba tendencia y supremacía en los torneos locales, sino además fue gran protagonista de los certámenes nacionales.

Paraná contó en aquellos años con un equipo formidable, con Hugo Osoro en el arco, el ida y vuelta de Eduardo Ortega, la valentía y actitud de Roberto Camilo Ayala, el rigor de Carlos Del Castillo, de Mauricio Escobar, el batallador Mirón Sánchez, la experiencia de la Pulga Ríos y el talento de Carlos Jatib y del ya desaparecido Víctor Paloma Quinteros, entre otros.

En 1976, por ejemplo, Paraná derrotó por 2 a 0 al equipazo que tenía Talleres de Córdoba, cortándole una racha de 30 partidos sin conocer la derrota. Este pleito fue por la Copa Beccar Varela, certamen en el cual el Decano llegó hasta el cuadrangular final.

En aquella recordada década Atlético Paraná estuvo cuatro veces a un paso de clasificar al Nacional. La primera oportunidad llegó en 1974 ante Mandiyú de Corrientes. Se le ganó 2 a 1 de local y se perdió por el mismo resultado en la revancha. Por penales ascendieron los correntinos.

Ese mismo año, y tras pasar la ronda de perdedores, Paraná tuvo una nueva chance. Fue ante Chaco For Ever, a quien se lo derrotó 2 a 0 de local. En el encuentro de vuelta Paraná fue goleado por 4 a 0.

En el 1975 también perdió por penales, esta vez ante Sportivo Patria de Formosa, luego de ganar 2 a 1 en Paraná y perder por la misma diferencia en la revancha. Y por último la de 1977, tras ser vencido en las dos oportunidades ante Sarmiento de Chaco.

Después pasaron varias décadas donde estuvo desaparecido de los torneos nacionales, mezclado en los del Interior y Argentino B. Hoy, a pesar de estar lejos de aquellos años de oro, Atlético Paraná sigue siendo grande. Ahora, con la alegría de empezar a construir un nuevo camino. El año pasado logró el retorno a Torneo Argentino B, tras ganar el Torneo del Interior.
Enviar Imprimir
ULTIMA EDICIÓN
Destacadas
Deportes
Servicios
Envianos
tu noticia
Las mas leídas
Analisis Digital | Director | Denuncias | Contáctenos |  Pagina de Inicio |  Agregar a Favoritos |